. ¿Cuáles son los ratios por acción?
Los ratios por acción son básicamente cuatro, aunque pueden calcularse algunos adicionales como circulante por acción, tesorería por acción (se resta al precio de cotización y se buscan empresas que el resto sea demasiado bajo para la actividad que desempeñan)…

• Beneficio por acción (BPA): Beneficio neto consolidado después de minoritarios, dividido por número de acciones ajustadas para cada ejercicio. Es importante quitar los minoritarios, ya que hay algunas empresas que envían sus beneficios a la prensa sin haberlos restado, lo cual no es totalmente representativo de la realidad para el accionista de la matriz.
No se calculan beneficios medios, sino los obtenidos durante el ejercicio. Es mejor trabajar en base consolidada, es decir, con el grupo entero, ya que el accionista lo es de la matriz y ésta a su vez de todas las inversiones que ha realizado.
El valor añadido de este ratio se encuentra en las estimaciones de futuros BPA y en los crecimientos medios de éstos, que se deberían ver reflejados en la cotización.


• Dividendo por acción (DPA): Dividendo bruto pagado por la empresa por cada acción. Aquí no tienen cabida las acciones ajustadas: lo importante son las pesetas pagadas por acción.
Siempre se considera el dividendo bruto, porque aunque no es el líquido que recibe el accionista (debido a la retención de Hacienda del 25 por ciento), la situación impositiva de cada accionista es muy distinta. Desde el punto de vista de remuneración, el dividendo bruto es lo que se entrega a cada accionista. Más tarde cada uno arregla sus cuentas con el Ministerio de Economía y Hacienda.
Hay veces que cotizan distintas acciones en función de distintas participaciones en beneficios (viejas, nuevas, novísimas…). El analista debe considerar el dividendo de las viejas, porque normalmente son las más numerosas y más representativas. Esto no quiere decir que para calcular el pago total de la empresa de dividendos (y calcular el payout) no se deba ajustar el pago para cada tipo de acción. Pero cuando se menciona en un informe el pago de dividendo por acción, generalmente siempre se refiere al de las viejas.


• Cash-flow por acción (CFA): se vuelven a utilizar acciones ajustadas. El cash-flow se suele entender como el beneficio neto consolidado después de minoritarios más las amortizaciones. Esta concepción de cash-flow o fondos generados se basa en la idea teórica de que la cuenta de resultados se corresponde con los movimientos de caja. Así, se considera que la cifra de ingresos entra en tesorería en el ejercicio, al igual que el resto de gastos e ingresos salen/entran en el mismo periodo, lo cual no tiene por qué ser cierto, ya que hay gastos que no se pagan en el ejercicio. Sin embargo, y en términos generales, los errores por esta concepción no son significativos respecto a la realidad. Si damos por buenas estas afirmaciones, los fondos generados por una empresa serán el beneficio neto más las dotaciones por amortización realizadas en cuenta de resultados, ya que es un apunte contable que no exige salida de caja. Las provisiones también se deberían considerar siempre que su grado de importancia sea elevado.

• Valor contable por acción (VCA): Se divide el patrimonio neto ya comentado anteriormente entre el número de acciones ajustadas.
En todos los casos de cálculo de datos por acción, el objetivo es doble: crecimiento futuro medio y la comparación del ratio con la cotización, para lo que utilizamos los ratios bursátiles.