Fiscalidad de los dividendos

Los dividendos se consideran rendimientos de capital mobiliario.
Se integran en la base imponible del ahorro por el importe íntegro percibido.
Quedarán exentos de impuestos los primeros 1.500 € anuales que se perciban. No obstante, no se puede aplicar esta exención a:
Aquellos dividendos procedentes de acciones adquiridos dentro de los dos meses (un año para acciones no cotizadas) anteriores a la fecha en que los dividendos se hubieran satisfecho cuando, con posterioridad a esta fecha, dentro del mismo plazo, se produzca una transmisión de valores homogéneos.
Los dividendos y beneficios distribuidos por las Instituciones de Inversión Colectiva.
Los dividendos están sujetos a una retención del 19% que se aplica sobre su importe íntegro (sin tener en cuenta la exención de los primeros 1.500 €).
Fiscalidad de las transmisiones de acciones:
La transmisión de acciones puede producir una ganancia o pérdida patrimonial, dependiendo de si la venta produce una plusvalía o una minusvalía.
La ganancia o pérdida patrimonial producida viene determinada por la diferencia entre el valor de transmisión (disminuido por los gastos inherentes a la venta) y el valor de adquisición (incrementado por los gastos inherentes a la compra).
Las ganancias patrimoniales obtenidas de la transmisión de acciones se integran, con carácter general, en la base imponible del ahorro. La plusvalía o minusvalía no existe hasta que se realice la venta.
No se aplica retención sobre las ganancias patrimoniales derivadas de transmisión de acciones.
La base imponible del ahorro tributa en función de su importe total. Los primeros 6.000 € al 19%, y a partir de los 6.000 € al 21%.