Tipos de acciones

Casi todas las acciones negociadas en las bolsas de valores son acciones ordinarias, que son las que hemos descrito hasta ahora. Dan derecho a participar en el reparto de beneficios y en el patrimonio resultante de una liquidación, a la suscripción preferente en la emisión de nuevas acciones o de obligaciones convertibles en acciones, a asistir y votar en las juntas generales de accionistas y a impugnar los acuerdos sociales.
Existen otros tipos de acciones que tienen pequeños matices en cuanto a los derechos incorporados, comos las acciones preferentes, nominativas, sin derecho a voto y rescatables. Sin embargo, se tratan de emisiones muy escasas en el mercado español.

Para el inversor es mucho más interesante conocer otros criterios de clasificación:

Según la “calidad” de la empresa emisora:
  • Valores estrella o “blue chips”: Son acciones de empresas con sólidas estructuras económico-financieras, bien situadas en su sector y que además suelen pagar dividendos. Son valores de alta capitalización bursátil y elevada liquidez, por lo que el inversor raramente tendría problemas para venderlos.

    Ejemplos: Telefónica, Repsol, CocaCola, IBM, etc.
  • Valores especulativos o “chicharros”: Situados al otro extremo, están las acciones de empresas de cualquier sector, de pequeño o mediano tamaño y baja capitalización, que incorporan un alto componente especulativo y, por tanto, un elevado riesgo.
Según lo “cíclico” que sea el sector:
  • Acciones cíclicas: Pertenecen a empresas cuya generación de beneficios está vinculada a la tendencia general de la economía. Los productos o servicios de estas empresas son menos demandados por los consumidores durante ciclos económicos negativos y más demandados durante los períodos más boyantes.

    Ejemplos: Industria del automóvil, líneas aéreas, acero, construcción.
  • Acciones defensivas: Al otro extremo están las acciones de empresas menos afectadas por las subidas y bajadas de la economía en general. Estas acciones son más estables durante tiempos difíciles porque la demanda de los consumidores no disminuye de forma tan dramática durante ciclos negativos.

    Ejemplos: Compañías eléctricas, alimentación,…
Según su “previsión” de beneficios y de revalorización:
  • Acciones tipo “ingresos” o “de renta” (income stocks): Son acciones de empresas tipo “blue chips” que generan ingresos por dividendos de forma regular. Su precio por acción suele ser alto, y el inversor no espera realizar ganancias por su revalorización (plusvalía), pero se consideran las acciones de menor riesgo a largo plazo.

    Ejemplo: Compañías eléctricas
  • Acciones “valor” (value stocks): Son acciones que se consideran baratas en relación con las de otras empresas de sectores y tamaños comparables o por tener una buena relación precio / beneficio por acción (PER). El inversor compra este tipo de acciones con la esperanza de que el precio de cotización se ajuste al alza y conseguir así una plusvalía.
  • Acciones “de crecimiento” o “de revalorización” (growth stocks): Son acciones de empresas con una previsión de crecimiento de sus ventas y beneficios. Normalmente, no pagan dividendos, por lo que el inversor busca rentabilidad a través de la revalorización a medio y largo plazo. Suelen tener precios medio-altos en relación a sus beneficios actuales. Una subdivisión de esta categoría son las acciones “de crecimiento agresivo”, que son las más arriesgadas.

    Ejemplos: Empresas tecnológicas, Internet.