El apalancamiento es un concepto que implica que con una inversión relativamente pequeña podemos obtener ganancias (o sufrir pérdidas) mucho mayores a las del monto invertido. Un producto apalancado como los CFD son simplemente un medio de incrementar nuestra inversión inicial, de tal modo que podamos controlar una posición más grande, pero pagando o invirtiendo solo una parte de la posición total. Esto significa que cualquier pérdida o ganancia es magnificada debido a que la posición que estamos controlando y a la que nos estamos exponiendo es mucho más grande que el monto de dinero que está ligado o unido a la operación.

Efectivamente, esto quiere decir que podemos hacer un mejor uso de nuestro dinero y controlar montos mayores de capital durante nuestras operaciones. Podemos realizar operaciones de compra y venta y obtener dinero de movimientos al alza y a la baja del mercado, claro está si nuestra posición está en la misma dirección que el mercado.

Para entender el concepto de apalancamiento podemos emplear el siguiente ejemplo:


Digamos que compramos una casa por un valor de $150000 por la cual acordamos un pago inicial de $50000 mientras que el resto del pago es prestado por medio de una hipoteca. Ahora, supongamos que el valor de la propiedad sube a $200000 y decidimos vender la casa. En este caso obtenemos por la venta un total de $200000 con el cual pagamos los $100000 del prestamo y conservamos una ganancia de $100000. Por lo tanto, hemos obtenido el doble de nuestro depósito inicial gracias al alza del 33% en el valor de la propiedad.

Los mismos principios pueden aplicarse con respecto a los productos apalancados. Podemos encontrar en la actualidad múltiples ejemplos de productos apalancados para operar en el mercado. Todos son derivados, que es una palabra que seguramente hemos oido bastante aunque no muchos saben que son en realidad. De hecho, el concepto es bastante simple y podemos encontrar múltiples ejemplos de derivados financieros incluyendo Futuros y Opciones y muchos otros que han sido inventados para este propósito. Los derivados son instrumentos financieros que "derivan" su valor de otro instrumento, pero no incluyen la propiedad directa de este. En este caso, el trader no debe aportar el monto total de dinero suficiente para controlar el instrumento subyacente, sin embargo el capital que invierte le brinda control.