Existen diversos instrumentos apalancados de trading que se caracterizan por ofrecer elevadas ganancias pero también pueden ocasionar altas pérdidas. Dos de estos instrumentos, recomendados por el trader Magnus Grimod, son empleados por miles de traders de manera regular y cada año se vuelven más populares debido a los resultados que ofrecen.

Tanto los Contratos Por Diferencia como el spread betting se han vuelto instrumentos de inversión bastante populares desde inicios del 2003. Ambos le permiten al trader abrir una posición de compra o venta en una acción, índice o divisa, de tal manera que se puedan beneficiar de la alza o caída en el precio. Por supuesto que esto es un arma de doble filo. Si el mercado se mueve en contra, teoricamente las pérdidas pueden ser ilimitadas. Debido a que solo una fracción del costo de la inversión es pagado cuando se abre la posición – esta inversión se compra empleando el margen de la cuenta – el efecto de los movimientos del precio del instrumento subyacente es magnificado. De hecho, las pérdidas y ganancias pueden crecer como una bola de nieve.

Por esta razón, muchos traders profesionales que invierten en la bolsa de valores y en otros mercados, ven estos instrumentos apalancados con cierta aprehensión y con buena razón. Los datos de los brokers especializados en spread betting por ejemplo, sugieren que la mayoría de los traders terminan perdiendo dinero.

De hecho, los expertos afirman que los CFD no son instrumentos para los principiantes, sobre todo para los que piensan que básicamente se trata de dinero fácil, aunque la realidad es que es todo lo contrario.

Los datos indican que la mayoría de los traders que operan con CFD mantienen las posicionea abiertas por alrededor de tres a cuatro semanas. Esto indica que los CFD están hechos principalmente para obtener ganancias con movimientos del mercado a corto-mediano plazo. No están pensados para inversores que prefieren comprar y sostener por largo tiempo.

Durante las operaciones con este derivado, los traders pagan la diferencia entre el precio de compra y el precio de venta. Esto involucra un elemento de prestamo en la operación. Cada día que la posición se mantiene abierta, el trader debe pagar un cargo financiero ya que efectivamente está empleando dinero prestado para mantener la posición.

En este caso, algunos brokers cobran alrededor de 2.5 por ciento por encima de la tasa base, lo que equivale a un 7.25 por ciento en el momento.Por lo tanto, un contrato hipotético de $10000 tendría que pagar $725 al año en interés, lo que es igual a un interés diario de $1.98. Esto, en el caso de que la posición sea de compra. Pero si la posición es de venta (short), el trader recibe un interés del 2.5 por ciento por debajo de la tasa base, o 2.25 por ciento en el momento.

Otro aspecto importante son los impuestos. En el caso de los CFD toda ganancia conlleva impuestos sobre ganancias de capital que dependiendo del pais, pueden llegar al 40%. Estos impuestos no se cobran en las ganancias derivadas del spread betting, siendo esta una de las razones de su popularidad.

Los CFD pueden ayudar a brindar mayor seguridad a los inversores que buscan proteger sus inversiones en acciones u otros instrumentos financieros de caídas en el mercado de tal manera que no tengan que vender su inversión para evitar mayores pérdidas. No obstante, las personas deben tener en mente que a la hora de operar con CFD deben emplear montos de capital que estén preparados a perder en caso de que las cosas salgan mal. Sobre todo, no deben utilizar el dinero que estaba destinado a otros fines como gastos personales, otras inversiones, etc.

Si un trader decide comenzar a operar con CFD, tiene que tener claros los riesgos que implica esta actividad, principalmente por ser un derivado financiero apalancado. Se necesita estudio, tiempo y dedicación para aprender los trucos necesarios para aumentar sus probabilidades de éxito. Como se indicó anteriormente, no se trata de dinero fácil ni mucho menos.