Trading Over-The-Counter u OTC con CFD



En general, muchas personas conocen el término “Over The Counter” u OTC en relación a productos que pueden comprarse o venderse libremente sin que haya un mercado u autoridad central de por medio. El opuesto de esto son los productos que solo pueden negociarse a través de un mercado regulado que hace de intermediario entre las dos partes que realizan una transacción de compra/venta. Un ejemplo de esto son ciertos medicamentos que pueden ser adquiridos libremente en cualquier farmacia o establecimiento sin necesidad de prescripción médica mientras que otros solo pueden comprarse bajo estrictos controles.



Esta descripción, también puede ser aplicada a los mercados de forma similar a los mercados financieros.



En su sentido más básico, un instrumento financiero Over-The-Counter es aquel que no se comercia en un mercado o bolsa centralizada como una bolsa de valores por ejemplo. Esto significa que el instrumento financiero es comercializado directamente entre las dos partes (comprador-vendedor), que pueden ser bancos, instituciones financieros u otros traders. En el caso de los CFD, esto significa que la negociación se efectúa directamente entre el trader y el broker de CFD que ofrece la posibilidad de operar con estos derivados financieros como servicio a sus clientes.

En el mundo de las acciones, por lo general solo las compañías más grandes están incluidas en las bolsas de valores. Algunas acciones son negociadas directamente en una red de negociación (dealer network) y se conocen como acciones que no cotizan en bolsa (unlisted stocks). Estas acciones que no cotizan en una bolsa de valores importante como NYSE o NASDAQ, por lo general están incluidas en un bulleting board (mercado de valores extrabursátil o OTCB que es básicamente un mercado Over-The-Counter, y también pueden ser negociadas y cotizadas en los “Pink Sheets” (acciones que se negocian en el National Quotation Bureau y que incluyen muchas compañías de todo tipo de sectores, incluyendo algunas en quiebra), llamados de esta manera debido a que las listas de compañías anteriormente eran impresas en papel de color rosado.

Las compañías pueden ser sacadas y dejar de cotizar en una bolsa de valores debido a que no son capaces de cumplir con los requisitos establecidos para ser incluidas en ese mercado, y por lo general se trata de firmas pequeñas o que están en bancarrota. Incidentalmente, a pesar de que NASDAQ funciona más como un bulleting board electrónico que como un mercado central localizado como NYSE o LSE, por definición las acciones que se negocian en NASDAQ no se consideran Over-The-Counter.



Otros instrumentos financieros también pueden comerciarse por medio de un sistema Over-The-Counter, como por ejemplo Forex, materias primas, acciones y otros. En este caso, muchas de las transacciones efectuadas entre bancos que operan con instrumentos de deuda pueden ser consideradas de tipo OTC, ya que estas negociaciones son arregladas de forma específica e individual en algo así como una transacción credit default swap (CDS).



Una desventaja potencial del trading en los mercados Over The Counter es que cada transacción es privada, y por lo tanto el trader no está protegido en caso de que la operación sufra de irregularidades al contrario de lo que ocurre cuando un inversor opera a través de un mercado o bolsa centralizada. A pesar de que el broker de CFD con que estamos operando sea una compañía con buena reputación y esté bien financiada, sigue siendo un tipo de transacción distinta cuando abrimos una posición en el mercado a través de este en lugar de hacerlo por medio de una bolsa centralizada.



Todos los CFD solían negociarse de esta manera, por lo cual los brokers de CFD en todos los casos actuaban como Market Makers. Es por esto que encontramos diferentes spreads a la hora de analizar distintas compañías que permiten operar con CFD. Sin embargo, en el 2007, la ASX (Australian Stock Exchange) decidió brindar una alternativa y comenzó a ofrecer y listar los CFD en el mercado. De esta manera, los CFD son comercializados directamente en la bolsa de valores y tienen los beneficios en cuanto a apalancamiento que brindan todos los CFD, y cuentan con costos de transacción reducidos ya que están estandarizados.



Bajo el sistema OTC, el trader siempre tiene que cerrar sus posiciones en CFD con el mismo broker con el cual la abrió y al precio que ofrece este, que en algunos casos de compañías fraudulentas ha sido objeto de sospecha de fraude por manipulación (por esta razón es fundamental operar con brokers de CFD consolidados y de buena reputación). En contraste, en el caso de CFD de acciones por ejemplo, en un mercado centralizado se le exige al broker que repita en ese mismo mercado cada transacción efectuada con CFD basados en acciones incluidas en la bolsa de valores, con lo cual la operación queda cubierta al ser respaldada por la colocación de una orden en acciones cuyo valor equivale al del CFD. Esto evita cualquier posibilidad de que el broker de CFD pueda abusar del sistema Market Maker y brinda una mayor transparencia a la operación.Este sistema también permite que el trader pueda emplear un broker distinto.