Si se analiza desde el punto de vista de la inversión, el mercado de Futuros presenta varias ventajas para el inversor. Por ejemplo, este puede sacar provecho tanto de las alzas como de las bajas en el precio de los activos subyacentes en el mercado. Así mismo posibilita la definición de una estrategia para especular y al mismo tiempo constituye una forma más barata y transparente de abrir espacios y realizar transacciones en el mercado aún cuando este está a la baja.

Entonces se puede decir que las ventajas con respecto a los contratos de Futuros se resumen en dos aspectos básicos:


  • Las transacciones tanto de compra como de venta se pueden realizar sin tener un activo subyacente ya que, como se mencionó anteriormente, el inversionista puede obtener ganancias sin importar que el mercado esté al alza o a la baja.



  • La inversión en contratos de Futuros requiere el desembolso de solo una fracción del capital invertido debido al apalancamiento ofrecido en estos contratos. Debido al principio de apalancamiento, el inversor solo debe invertir inicialmente la garantía del contrato.


De esta manera, si un inversor adquiere un contrato de Futuros cuando el mercado está en una tendencia alcista, lo más lógico es comprar un activo para venderlo posteriormente a un precio más elevado. En cambio, si la tendencia del mercado es bajista, la forma en que se invierte es mediante contratos de Futuros a la baja, en donde se realiza la venta de titulos que aún no se tiene en cartera y que alguien le presta al inversor. Posteriormente, estos títulos se compensan en el mercado a un precio más bajo (en caso de que el mercado siga a la baja) y son devueltos ganando el inversor la diferencia entre el precio de venta y el precio de compra.

En ocasiones, el problema que suelen tener los inversionistas es que no todas las entidades están dispuestas a brindar créditos de títulos, lo cual se convierte en un problema de liquidez. Así mismo, en algunos casos las entidades no cuentan con la disposición de permitirle a los inversores minoristas, la inversión en contratos de índices bursátiles con tendencia bajista.