Una opción financiera u opción de compra se puede definir como un contrato mediante el cual su comprador, tiene el derecho pero no la obligación de comprar o vender bienes o valores a un precio determinado y en una fecha específica, también conocida como vencimiento. Los bienes que se negocian mediante las opciones pueden ser de distintos tipos siendo los más comunes acciones, índices bursátiles, divisas, commodities y otros. Dentro de las opciones financieras se distinguen dos tipos básicos: Call y Put.


Hasta el año de 1973, los modelos mediante los cuales se valoraban las opciones eran muy simples hasta que aparecieron Myron Sholes, Robert C. Merton y Fisher Black los cuales publicaron una nueva metodología para valorar este tipo de derivados financieros. Conocido como Modelo de Black-Scholes-Merton, este trabajo le da unos valores teóricos tanto a las opciones Put como a las opciones Call europeas que usan acciones que no pagan dividendos como activo subyacente.
El argumento clave sobre el que se basa este modelo es que los inversionistas pueden, sin correr ningún tipo de riesgo, compensar las posiciones long (compra) con posiciones short (venta) de la acción, ajustando constantemente el radio de cobertura cada vez que fuera necesario. En este caso, si se asume que el precio del activo subyacente tiene un comportamiento aleatorio y se emplean métodos de cálculo estocásticos, se puede determinar el precio de la opción donde no existen posibilidades de arbitraje.


Este precio depende basicamente de cinco factores:


  • El precio actual del activo subyacente.
  • El tipo de interés libre de riesgo.
  • El precio de ejercicio.
  • La volatilidad del activo subyacente.
  • El periodo hasta la fecha de ejercicio del contrato.

Al poco tiempo, el modelo antes descrito fue adaptado para que también pudiese calcular el valor de opciones que usan acciones que pagan dividendos como activo subyacente. Una vez que estuvo disponible un método capaz de dar una adecuada estimación del valor de las opciones financieras, el comercio con este derivado financiero se disparó sobre todo durante los últimos años. A esto ha contribuido el desarrollo de otros modelos de valoración de opciones para otros mercados y situaciones, los cuales emplean herramientas y supuestos similares. Entre estas herramientas se pueden citar las siguientes:
  • Método de Monte Carlo.
  • Modelo Binomial.
  • Modelo de Black.