Uno de los mayores errores que puede cometer un trader (y uno de los más comunes) es continuar añadiendo a una posición perdedora con la esperanza de que magicamente se produzca una inversión en el mercado. Conforme el trader va aumentando su exposición y riesgo mientras el precio sigue moviendose en contra, sus pérdidas llegan a un punto en que se ve forzado a cerrar su posición con una pérdida demasiado elevada o peor aún, las pérdidas llegan a ser tales que acaban con el capital de su cuenta hasta llegar al margin call.


Típicamente, en estos escenarios, el razonamiento inicial en que se basó la operación ha desaparecido, por lo cual el operador inteligente hubiese cerrado la posición, aceptado la pérdida y seguiría adelante buscando nuevas oportunidades. Sin embargo, algunos operadores, sobre todo los principiantes, no aceptan la pérdida y comienzan a añadirle a la posición perdedora mucho después de que el escenario o razón para efectuar la operación ha desaparecido por completo, con lo cual espera que magicamente el mercado empiece a moverse a su favor y las pérdidas acumuladas desaparezcan.


Podemos comparar esta situación con un escenario en el cual vamos manejando nuestro automovil por la noche y no estamos seguros si vamos o no en la dirección correcta. Cuando esto ocurre, tenemos dos opciones. La primera es seguir por el mismo camino a ciegas y esperar que podamos encontrar nuestro destino antes de acabar en otra ciudad. La otra opción es regresar por el camino recorrido hasta llegar al punto donde podamos finalmente regresar a nuestro hogar.

Esta es la diferencia entre a terquedad de continuar en la dirección equivocada y cortar las pérdidas rápidamente antes de que sea demasiado tarde. Por supuesto, puede ser que eventualmente consigamos llegar a casa dando tumbos por los caminos - de igual forma que un trader puede salvar una mala posición gracias a un giro inesperado en el mercado, es decir por pura suerte. Sin embargo, antes de que esto ocurra, seguramente habremos gastado una gran cantidad de combustible, de la misma manera que un trader habría perdido gran parte de su capital a la espera de algo que puede o no ocurrir.

Añadir a una posición perdedora que ha ido más allá del punto de nuestro nivel de riesgo original es una de las peores forma de operar.


No obstante, hay ocasiones en que añadir a una posición perdedora puede ser lo correcto. Este tipo de estrategia se conoce como escalar la posición. La diferencia entre añadir a una posición perdedora y escalar una posición es nuestro intento inicial ANTES de abrir la posición. Por ejemplo, si nuestro objetivo es operar con un lote regular (100 000 unidades) y queremos establecer una posición en unidades de 0.1 lotes (10 000 unidades) para tener un mejor precio promedio - en vez de abrir la posición con toda la posición al mismo tiempo - esto se conoce como escalar. Esta es una técnica de trading popular para operadores interesados en comprar durante un retroceso del precio en una tendencia más amplia y que no están seguro de cuan profundo va a ser ese retroceso. Por lo tanto, en este caso el trader escoge ir escalando la posición mediante la adición minilotes (0.1 lotes) con el fin de obtener un mejor precio promedio en espera que el precio retome la tendencia.

La clave es que el razonamiento para esta operación debe establecerse antes de entrar al mercado, para lo cual incluso se determina un stop definitivo para toda la posición. Por eso, la intención es la principal diferencia entre añadir a una posición perdedora y escalar.